domingo, 16 de mayo de 2010

Un verdadero deseo de felicidad


Cuando tu regalo sea la felicidad del otro, sin que sea necesariamente a tu lado;
cuando sólo pienses en la sonrisa del otro, sin quejarte si no puedas verla...
creo que sólo a partir de ese momento aprenderás lo que significa amarle verdaderamente.

martes, 4 de mayo de 2010

Facebook, twitter y otros cuentos...

Lo peor de las redes sociales, no es sólo que tu vida privada se vaya a la cresta concientemente. Sino, que cuando ya estás superando lo que te hizo pebre la siquis, un amigo virtual te lo recuerda.
¿Sin intención? Es lo más probable. Habría que estar demasiado loco para creer que el mundo se confabula contra ti.
Pero siempre hay un comentario, un "me gusta", una foto que viene a revolver un poco los recuerdos.
Lamentablemente esos amigos no se pueden "borrar". Porque sí son tus amigos. Y lamentablemente también lo son de aquél cristiano por el que sufriste incansablemente.
En fin, ha venido tu recuerdo nuevamente. Ha venido un poco de tristeza nuevamente. Pero algo ha cambiado. Ya no hay tanta pena y si un nuevo sentimiento aflora: la rabia.
Sí, me da rabia verlo en alguna foto, estimado. Me da rabia que pese a la rabia, sigo mirando su foto. Rabia de sentir nostalgia. Rabia de saberlo presente aún. Rabia de no olvidarlo.

jueves, 22 de abril de 2010

2.39 AM


Y sigue avanzando la hora, y sigo sin dormir.
Este maldito insomnio no me deja tranquila. Creo que voy a empezar a crear mi vida desde lo oscuro de mis horas.
Que lástima que la vida no funciona de noche. Ya me habría ido de compras

viernes, 19 de febrero de 2010

En retirada


Prométeme,
que cuando ya no esté, me irás a ver...
y en esa quietud
sí me contarás todo lo que vivas.
Aún aquellas cosas que por miedo u orgullo
no te atreviste a expresar
cuando estuve presente.


Prométeme,
que me regalarás flores permanentemente,
como aquellas que dejaron de llegar
después de tu silenciosa y clandestina despedida.


Prométeme,
e ilusioname una vez más.
como ya lo hiciste en aquellos días,
que te quedarás junto a mi
el resto de la vida...


domingo, 14 de febrero de 2010

Temporada de introspección

Hay hechos que cambian drásticamente no sólo tu vida, sino también la de los demás.
Por mucho que quisiéramos (o nos quisieran) pedir disculpas por ello, tratar de enmendar el error o hacer otros actos que amortigüen, por decirlo de una manera, el golpe... no hay nada, absolutamente nada que puedas hacer por cambiar lo que ya hiciste vivir.

Yo he cometido muchos errores, especialmente en mi adolescencia. Otros lo han cometido conmigo. Y todo, todos... dejan una huella en ti.
Una marca, un pedazo del corazón que te arrancas. Una mordida al alma.

Sólo queda saber avanzar con ello, aprender de ello e intentar (sólo intentar, porque no manejamos la vida) de no volver a cometerlos.

Estos meses, han servido para tratar de entender cuáles fueron mis faltas despreciables e inconfesables, cuáles fueron simples desaciertos y cuáles fueron caídas que me llevaron por otros caminos que sin pretenderlo han sido mejores.

Siguieron las podas de amistades (sólo en una noche, me di cuenta que 5 no se acercaban siquiera a una grata compañía).
Cortes de ex-relaciones de las que había que extirpar cualquier rastro de comunicación.

Sin embargo, ha vuelto a asomarse uno, JM. (y pucha q no es fácil de erradicar!). Y he vuelto a darme una oportunidad. Porque las oportunidades, como ya lo he dicho, ahora son para mi.
Para ver y conocer, para explorar y reconocer. Para mentirme con el cuento de que "quizás sí hay un cambio".

Lo que he experimentado estos días ha sido entre simpático y amargo.
Sábado 13, principalmente triste.
Creo que hace muchísimo tiempo no me sentía así de rechazada o ignorada. ¿Lo peor? Es que de alguna forma presentí que pasaría y aún así me permití creer que podría ser distinto.

A. Harlan tenía razón. Al parecer, todavía creo en el Viejito Pascuero. Peligroso, porque tengo el atrevimiento de no querer dejar de creer.

Qué majadería la mía!!. Esto de repente se convierte en autoflagelación. ¿Será inconscientemente para "enmendar" aquellos errores de los que te hablaba?

¿Tanto cuesta encontrar a alguien que simplemente te considere, te de cariño y te respete... así! tal cual es una?

No puede ser tan difícil!!
¿O es demasiada ingenuidad y torpeza la mía?...

PD: A veces, sólo a veces, debieras entender que un "Adiós" se dice sólo una vez. Por ello es que ya rechazo tus llamadas, no leo tus mensajes, y no te pregunto como estás. Aunque sí se que estás bien.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Split o Viroca!!

Creo que así se llama cuando quedan ya uno o pocos palos para terminar en el bowling.
JM es el último palo, espero.

A veces, se hace necesario sacar gente de tu vida cuando ésta no es más que un motivo más de tristeza en tu vida, y en ningún caso un aporte.
Creo que lo único que me ha aportado JM a mi vida, ha sido la sensación (simplemente la sensación, pues ni siquiera es una seguridad) de serle atractiva de alguna forma.

Hay personas especializadas es ver la paja en el ojo ajeno, y no ven la viga o el tremendo bosque que tienen en el propio.
Así es JM.
Le gusta dar consejos, sobre situaciones muy similares a las suyas, pero no las practica en su propia vida. Padre Gatica... y esa arrogancia y soberbia put... que da rabia!!

Y así es que uno agarra el bolo y lo lanza contra el último palo... split! y se acaban las malas ondas en tu vida.

lunes, 19 de octubre de 2009

Algo me falta

No sé bien qué es exactamente.

Siento la necesidad de sentir, simplemente eso. Pero ¿sentir qué?
Con las tonteras que han pasado estas semanas, tengo un abanico de sentimientos a los cuales optar; desde la rabia a la pena, desde la alegría a la tristeza... y sin embargo, mi opción (involuntaria, por lo demás) es una completa desidia.

No me gusta sentir así... siempre siento. Me he descrito siempre con un "siento".

¿Será una respuesta a esos comentarios maliciosos, pelambres gratuitos o acusaciones infundadas que ahora, para no dar pie a ninguna habladuría, simplemente he dejado de expresar sentimiento alguno?

Miento. Sí hay un sentimiento diario, y es la alegría que tengo de ver los ojitos de Branko (mi cachorrito) cuando me despierta o juega conmigo. Aún sea a las 5.30 de la mañana. Aún cuando me saque al patio porque quiere hacer pipi, y hace un frío de los mil demonios.

Para lo demás, no hay nada.

domingo, 4 de octubre de 2009

Deja que los perros ladren Sancho! Es señal de que vamos avanzando

Y bueno, ya es inicio del mes de octubre.

Estos días he puesto fin a una situación extraña e injusta, por no decir desagradable; pero no más que eso. Creo que a estas alturas mi piel está curtida. A eso sumado el que ya me habían advertido de ella. De frentón: "ella es loca y manipuladora".

Y dicho y hecho. No le encuentro más explicación que eso. Loca debe estar.

Y como decía doña Margarita (y sus contemporáneas, que saben más por zorra vieja que por diablas), la vida no me saca de una sino para meterme en otra.

Así que si así será la vida, pues venga! Que estamos preparados!

Y si siguen hablando de uno, de la forma que sea... haré como Don Quijote: tranquilidad, que es señal de que avanzamos.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Recuperando ese estado natural en mi

No importa ya todo lo que haya pasado.

Si el proceso duró poco o mucho, o si bien no ha finalizado aún.

Lo importante hoy para quien suscribe, es que al igual como empieza a reflotar el ambiente primaveral en esta parte de la tierra, mi estado natural de existencia ha vuelto a brotar.

Ese estado en el que estoy contenta conmigo, sin necesitar nada más. Sin nada ni nadie del cual depender.


Ese estado en el que disfrutas la vida, como disfrutas una rica siesta en hamaca, una fresca tarde de verano.


Creo que las situaciones penosas, tristes o desconcertantes vividas el año pasado y buena parte de éste (todas y sin excepción alguna)fueron errores garrafales, que no habría cometido si hubiese estado "despierta".
Pero, tampoco es algo que me arrepienta. No, porque de seguro que de no haber sido por ellos, el sentimiento que estoy volviendo a disfrutar ahora no habría llegado de esta manera tan clara, serena, sana y gratificante.

Cómo se puede explicar esa felicidad de estar así... simplemente feliz. Sin nada que me bote, sin nada que me encasille o etiquete, sin nadie que quiera decirme qué hacer o no.
Cómo explicar esa felicidad de volver a ser quien soy.

Aunque no por ello signifique que me conformo sólo con ello.
Porque quiero seguir avanzando. Por mi, como siempre lo hice. Sólo por mi, y por la dicha de disfrutarlo simplemente. Y si a alguien le gustara compartir conmigo, genial; pero si no, mi cuerpo, espíritu y mi cachorrito seguiremos igual de alegres por el mundo.

Ese relajo de despertar, sin nada que te apremie... simplemente disfrutar, conocer y reconocer lo que te va poniendo, la vida
y mis decisiones, por delante, sean experiencias nuevas o ya vividas... es que con este estado, todo se ve con un prisma distinto, claro, transparente. y se disfruta mucho mejor!
Eso es lo rico!

lunes, 17 de agosto de 2009

Obsequios, amistad y otras desiluciones se venden

Se venden, sí. (bueno, ya quedan pocos)
Porque nuevamente, y por la pelotudez de confiar en alguien he vuelto a caer en una deuda considerable en telefonía, multas por cambios y otros etcéteras.
Habría deseado venir con nada que le recordara.
No soy apegada a lo material, en lo absoluto. Aunque no niego que lo disfruto si alguien lo comparte conmigo. Pero no me vendo por un par de regalos.
Prefiero mil veces el calor humano, el cariño, el respeto que tener en mis manos a un monstruo tecnológico de último modelo.
No hay comparación.

Pero tb estoy conciente de que la necesidad tiene cara de hereje, y no dude en coger "mis regalos" que pudiera vender, desde el momento que supe que debía pagar esa excesiva multa por dejarme llevar por la exagerada confianza en los que se me muestran como amigos. Ingenuidad imprudente, considerando que ya había vivido un episodio similar.
Pero lo que me gustaría vender con mayor apuro, o regalar si alguien lo quiere, es el miedo que cada noche me cubre. El espanto que me sigue cuando me voy a dormir, y temo que ese alguien entre nuevamente a mi cuarto gritando tanta basura como se le puede ocurrir, con esa rabia oculta durante tanto tiempo, por no corresponder de igual forma a sus "afectos" y con unos ojos sangrantes de despecho.

Lamentablemente nunca me conoció. Y no fue porque yo no me haya mostrado como soy. Siempre he sido clara en mis actitudes. Sino simplemente porque se creó en parte una imagen de mi que él tenía ya prefabricada en su cabeza.
Tengo una confusión, porque aún siento un cariño por alguien que me agredió gratuitamente, y por razones que aún no entiendo ni comparto. No hubo maldad ni hay maldad de mi parte. Jamás lo habrá... y de hecho, aún no sale (aunque ahora sí lo quisiera con toda el alma).
Mi pregunta es qué situación más amarga y angustiante debo esperar a que me pase para hacer caso a ese pequeño Pepe Grillo que me dice, de vez en cuando, que esa amistad no es verdadera. Nada es gratuito. Todo cuesta. Si alguien te hace tantos obsequios a razón de nada, precisamente es "algo más" lo que quiere.
Y puede ser que no sea, específicamente, una sana amistad.